El truco de los 3 precios (para ingresar más)
Con un solo precio, el cliente solo puede decir sí o no. Con tres niveles bien diseñados, la pregunta cambia: ya no es si comprar, sino cuál elegir.
Con un solo precio, el cliente solo puede decir sí o no. Con tres niveles bien diseñados, la pregunta cambia: ya no es si comprar, sino cuál elegir.
Doce leyes ofensivas de Robert Greene para dejar de perseguir clientes, ganar con hechos y concentrar tu fuerza donde de verdad rinde.
Titular, primera frase, prueba y llamada: las cuatro líneas que deciden en 7 segundos si un cliente te contacta o se va a otro perfil.
Escribe tus últimos diez clientes, responde tres preguntas y descubre con nombre y apellidos a quién debería hablarle tu marca personal.
No te falta contenido, te falta inventario. Con papel, lápiz, 30 minutos y 4 pasos sacas 20 temas de los que ya sabes, sin inventarte nada.
Cuatro pruebas con número para saber si tienes una marca personal o un empleo disfrazado que se apaga en cuanto te detienes tres semanas.
El cliente no compra al que más sabe, compra al que mejor le hace sentir que está en buenas manos. Esa diferencia se llama criterio.
Facturar bien y tener marca personal no son lo mismo: confundirlos es lo que te hace empezar de cero cada mes, aunque factures muy bien.
El mundo no premia al mejor, premia al mejor de los que se conocen. Si llevas años siendo bueno y los resultados no llegan, no te falta talento: te falta marca.
Tu cliente no compra tu servicio: compra la versión de sí mismo que quiere llegar a ser. Deja de vender el taladro y empieza a pintar el destino.