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#367 El Efecto Ganador

#367 El Efecto Ganador - Un Resumen de Libros para Emprendedores

La Neurociencia del Éxito: Por Qué Ganar Genera Más Victorias y Cómo Evitar Que el Poder Te Destruya

Este episodio está basado en el libro El Efecto Ganador (The Winner Effect) de Ian Robertson, publicado originalmente en 2012.

¿Alguna vez te has preguntado por qué algunas personas parecen tener la suerte de oro mientras otras no pueden salir del bache?

¿Has notado que hay emprendedores que siempre lanzan productos exitosos? ¿Deportistas que ganan campeonato tras campeonato? ¿Líderes empresariales que transforman cada proyecto que tocan?

La respuesta no está en la suerte. No está en el talento natural. Está en algo mucho más profundo... y completamente replicable.

Hay algo que los neurocientíficos llaman "el efecto ganador". Es un fenómeno que convierte a personas normales en triunfadores seriales. Y también existe lo contrario: el efecto perdedor, que atrapa a otros en ciclos infinitos de fracaso.

El cerebro humano está programado para convertir las victorias en más victorias... y las derrotas en más derrotas. Es un círculo bioquímico que puede ser tu mejor aliado... o tu peor enemigo.

El Científico Que Descifró el Código del Éxito

Ian Robertson no es el típico autor de libros de autoayuda empresarial.

Es profesor de Psicología en Trinity College Dublin, profesor visitante en University College London y científico en el Instituto de Investigación Rotman de la Universidad de Toronto. Es miembro de la Academia Real Irlandesa y ha dedicado su vida a entender cómo funciona realmente el cerebro humano bajo presión, bajo estrés... y bajo el poder.

Antes de escribir este libro, Robertson había observado algo que lo inquietaba profundamente. Había visto cómo personas brillantes, exitosas, con todo a su favor, de repente tomaban decisiones terribles que destruían todo lo que habían construido.

También había observado lo contrario: cómo individuos aparentemente normales, en las circunstancias adecuadas, experimentaban transformaciones extraordinarias, convirtiéndose en líderes, innovadores, ganadores.

¿Qué los diferenciaba? ¿Qué mecanismos cerebrales separaban a los triunfadores de los fracasados? ¿Por qué el éxito corrompe a algunos y libera el potencial de otros?

Robertson se obsesionó con estas preguntas. Y dedicó años a estudiar desde traders financieros en Londres hasta jugadores de ajedrez, desde ratones de laboratorio hasta primeros ministros. Todo para entender los fundamentos biológicos del éxito y el fracaso.

"El Efecto Ganador" es su respuesta.

El Experimento Que Cambió Todo: Traders, Testosterona y Victorias

En 2006, un grupo de científicos de Cambridge decidió hacer algo que nunca se había hecho. Se metieron en las oficinas de traders financieros en Londres y les pidieron que escupieran en un frasco. No una vez, sino todas las mañanas y todas las tardes durante ocho días consecutivos.

¿Para qué? Para medir sus niveles de testosterona.

Los diecisiete traders que participaron no tenían idea de lo que los científicos iban a descubrir. Algo que cambiaría para siempre nuestra comprensión del éxito humano.

Los resultados fueron demoledores.

Los días que los traders tenían niveles altos de testosterona por la mañana, generaban ganancias significativas. Los días que tenían niveles bajos, perdían dinero.

No era coincidencia. No era suerte. Era biología pura.

La testosterona estaba haciendo que estos traders fueran más agresivos, más dispuestos a tomar riesgos calculados, más competitivos. Y eso se traducía directamente en más dinero en sus cuentas.

Pero aquí viene lo verdaderamente fascinante: ganar aumentaba sus niveles de testosterona para el día siguiente. Lo que significaba que una victoria los preparaba biológicamente para la próxima victoria.

Esto es el efecto ganador en acción.

¿Qué Es Exactamente el Efecto Ganador?

Es un mecanismo neurobiológico descubierto primero en animales que demuestra que ganar una competencia aumenta las probabilidades de ganar la siguiente competencia. No por habilidad. No por experiencia. Sino por cambios químicos en el cerebro.

Imagina que eres un emprendedor que acaba de cerrar su primera gran venta. Tu cerebro se inunda de testosterona y dopamina. Estas hormonas te hacen sentir más confiado, más agresivo comercialmente, más dispuesto a ir por la siguiente oportunidad grande.

Resultado: cierras la segunda venta más fácilmente que la primera. Lo que genera aún más testosterona. Y así sucesivamente.

Este es el secreto de los emprendedores seriales exitosos.

No es que sean naturalmente mejores. Es que sus cerebros están programados en modo ganador.

La Ciencia Detrás del Fenómeno

En los años 50, un matemático llamado Herbert Landau estaba estudiando peces cíclidos africanos. Notó algo extraño. Había peces que dominaban completamente a otros peces, pero cuando los separaba y los ponía en situaciones diferentes, su comportamiento cambiaba radicalmente.

Los peces dominantes que pasaban tiempo con peces más grandes se volvían sumisos. Los que pasaban tiempo con peces más pequeños se volvían aún más agresivos.

¿Te suena familiar?

Es exactamente lo que pasa en el mundo empresarial. Un emprendedor que siempre se rodea de personas menos exitosas desarrolla una confianza artificial. Uno que se rodea de jugadores de ligas superiores inicialmente puede sentirse intimidado, pero después desarrolla capacidades superiores.

Los experimentos siguieron con ratones, con boxeadores, con jugadores de ajedrez. Todos mostraron el mismo patrón.

Alan Mazur de la Universidad de Syracuse decidió estudiar algo totalmente civilizado: ajedrez. Convocó a dieciséis jugadores de un club local y midió sus niveles de testosterona antes, durante y después de un torneo importante.

¿Los resultados? Los ganadores tenían picos masivos de testosterona. Y aquellos que habían tenido los picos más altos ANTES del torneo tenían más probabilidades de ganar.

Esto significa que tu estado biológico antes de una presentación importante, antes de una negociación crucial, antes de lanzar tu startup... puede ser más determinante que tu preparación.

El Efecto Perdedor: El Lado Oscuro del Ciclo

El problema es que también funciona al revés.

Si ese primer cliente grande se cancela. Si pierdes una oportunidad importante por un error. Tu cerebro reduce la testosterona y aumenta el cortisol. Te sientes menos seguro. Te presentas con menos convicción. Y es más probable que pierdas la siguiente oportunidad.

Este es el efecto perdedor. Y es igualmente real.

Aquí está la verdad que nadie te dice sobre el éxito: no se trata de ser el mejor. Se trata de crear las condiciones para que tu cerebro funcione en modo ganador.

La Estrategia de Mike Tyson

¿Recuerdas la historia de Mike Tyson? Su mánager Don King tenía una estrategia genial. Después de que Tyson perdiera contra Buster Douglas, en lugar de ponerlo contra oponentes difíciles, lo puso contra "latas de tomate". Oponentes deliberadamente más débiles.

Peter McNeeley duró 89 segundos. Buster Mathis Jr. duró tres rounds pero nunca tuvo oportunidad real.

¿Era trampa? No. Era ciencia aplicada.

King estaba artificialmente recreando el efecto ganador para reprogramar el cerebro de Tyson para el éxito. Y funcionó. Tyson recuperó su título mundial.

Cómo Aplicar Esto en Tu Vida Empresarial

Si vienes de una racha de fracasos o rechazos, no te lances inmediatamente contra tu competencia más fuerte. Busca victorias fáciles primero. Clientes pequeños pero seguros. Proyectos que sabes que puedes ganar.

Deja que tu cerebro se recalibre en modo éxito. Y después ve por los grandes.

Si eres freelancer y acabas de perder un cliente importante, no te presentes inmediatamente para el proyecto más competitivo. Busca dos o tres trabajos pequeños que puedas completar brillantemente. Deja que tu cerebro vuelva a experimentar la sensación de ganar. Y después regresa a la caza mayor.

Esta es la diferencia entre los emprendedores que se recuperan de los fracasos y los que se quedan atorados.

Los que entienden el efecto ganador saben que el éxito no es una línea recta. Es una escalera. Y a veces necesitas bajar un escalón para poder subir tres.

El Laboratorio Secreto del Cerebro Ganador

Matthew Fuxjager de la Universidad de Wisconsin tomó ratones machos y los puso en situaciones de combate controladas. Algunos ratones ganaron peleas fáciles. Otros perdieron. Y después estudió qué pasaba en sus cerebros.

Lo que encontró fue revolucionario.

En los ratones ganadores, dos áreas específicas del cerebro se activaron intensamente: la corteza prefrontal medial y el núcleo accumbens.

¿Qué significa esto en español normal?

La corteza prefrontal medial es tu CEO interno. La parte de tu cerebro responsable de planificar, establecer metas y mantener el enfoque. Es tu centro de comando ejecutivo.

El núcleo accumbens es tu centro de recompensas. El lugar donde tu cerebro procesa el placer, la motivación y el deseo de más.

Cuando ganas, estas dos áreas se sincronizan en una danza química perfecta.

Tu CEO interno se vuelve más claro y decidido. Tu centro de recompensas se activa pidiendo más éxito. Y todo tu sistema nervioso se optimiza para la siguiente victoria.

Pero aquí viene lo fascinante: este cambio no es temporal. Dura semanas.

Un ratón que ganó una pelea fácil un lunes, tenía más probabilidades de ganar una pelea difícil el viernes siguiente. Su cerebro había sido literalmente reprogramado para el éxito.

El Papel de la Dopamina

Todo empieza con la testosterona. Cuando experimentas una victoria, tu cuerpo produce un pico masivo de testosterona. Esta testosterona viaja a tu cerebro y activa la producción de dopamina.

La dopamina es el químico más poderoso para la motivación que conoce la humanidad. Es lo que hace que los adictos busquen desesperadamente su próxima dosis. Es lo que hace que los enamorados no puedan pensar en otra cosa. Y es lo que hace que los ganadores busquen obsesivamente su próxima victoria.

Pero la dopamina hace algo más: te vuelve más inteligente.

Cuando tu sistema de dopamina se activa, tu corteza prefrontal funciona a un nivel superior. Tienes mejor memoria de trabajo. Puedes mantener más información en tu mente simultáneamente. Eres mejor evaluando opciones complejas.

Es por eso que los emprendedores exitosos parecen tomar decisiones brillantes una tras otra. No es que sean naturalmente más inteligentes. Es que sus cerebros están optimizados biológicamente para el alto rendimiento.

Los Dos Tipos de Poder: P-Power vs S-Power

Ahora vamos a entrar en territorio crucial. Porque resulta que no todos los tipos de poder son iguales. Y la diferencia entre estos tipos de poder puede ser la diferencia entre construir un imperio y destruir todo lo que tocas.

Robertson identifica dos tipos de poder fundamentales que operan en el cerebro humano:

P-Power (Poder Personal): La necesidad de dominar, controlar, impactar para beneficio propio.

S-Power (Poder Social): La necesidad de influir para beneficio de otros, de la comunidad, de una causa mayor.

El Caso de Tony Blair vs Bill Clinton

Los científicos analizaron miles de palabras de sus discursos públicos, estudiaron cada entrevista, cada declaración espontánea. Y descubrieron algo fascinante.

Tony Blair tenía una necesidad de poder más alta que el 98% de los líderes mundiales. Bill Clinton estaba en el promedio.

Pero aquí está lo realmente interesante: tenían tipos de poder completamente diferentes.

Tony Blair era extremadamente alto en P-Power. Bill Clinton tenía altos niveles de S-Power.

¿La diferencia?

Blair tomó decisiones audaces basadas en su convicción personal de que sabía lo que era mejor. Clinton se tomaba tiempo para consultar, deliberar, considerar múltiples perspectivas.

Uno cambió el mundo. El otro lo hizo de manera más sostenible.

Cómo Identificar Tu Tipo de Poder

Señales de P-Power alto:

  • Usas muchas referencias a "yo" en tus conversaciones
  • Te molesta cuando otros cuestionan tus decisiones
  • Sientes necesidad de ser el centro de atención en reuniones
  • Tus victorias se sienten intensamente personales
  • Te cuesta delegar control real

Señales de S-Power alto:

  • Hablas frecuentemente sobre "nosotros" y el equipo
  • Buscas input de otros antes de decidir
  • Te sientes cómodo compartiendo crédito
  • Tus victorias se sienten como logros colectivos
  • Delegas naturalmente

Por Qué Importa Este Balance

Si eres alto en P-Power únicamente, cada decisión se vuelve sobre demostrar tu control. Cada reunión se convierte en un territorio a conquistar. Cada empleado es una extensión de tu ego.

Tu cerebro se inunda constantemente de testosterona y dopamina. Te sientes increíblemente claro y poderoso. Pero también te vuelves menos capaz de ver perspectivas diferentes, menos empático con tu equipo, más propenso a tomar riesgos irracionales.

Es por eso que tantos fundadores brillantes destruyen sus propias empresas cuando crecen.

Pero si tienes alto S-Power balanceando tu P-Power, sigues siendo ambicioso y decidido. Pero tus decisiones están guiadas por el beneficio de la empresa, de tu equipo, de tus clientes. No solo por alimentar tu ego.

Control Real vs Ilusión de Control

Tu sensación de control sobre tu vida y tu negocio no solo determina tu bienestar emocional. Literalmente determina cuánto tiempo vas a vivir.

En los años 70, Ellen Langer de Harvard tomó a residentes de un hogar de ancianos y los dividió en dos grupos. Al primer grupo les dio plantas para cuidar y les permitió elegir qué películas ver los fines de semana. Al segundo grupo, las plantas las cuidaron las enfermeras y las películas las eligió el personal.

¿La diferencia?

Dieciocho meses después, el grupo que había tenido más control tenía la mitad de muertes que el grupo sin control.

¿La mitad de las muertes? Solo por poder elegir qué película ver.

El control no es un lujo psicológico. Es una necesidad biológica fundamental.

El Peligro de la Ilusión de Control

Cuando tienes éxito, tu sensación de control se dispara. Te sientes capaz de influir en los resultados, de crear tu propio destino, de hacer que las cosas sucedan.

Esta sensación es increíblemente poderosa y beneficiosa. Pero también puede convertirse en una ilusión peligrosa.

Control real es cuando puedes influir genuinamente en los resultados a través de tus acciones.

Ilusión de control es cuando crees que puedes influir en resultados que en realidad son aleatorios o están fuera de tu alcance.

El Caso de Napoleón

Al principio de su carrera, Napoleón tenía control real. Era genuinamente superior estratégicamente, sus tropas eran mejor entrenadas, sus tácticas eran innovadoras.

Pero victoria tras victoria inflaron su sensación de control hasta convertirla en ilusión. Comenzó a creer que podía vencer cualquier coalición, conquistar cualquier territorio, superar cualquier obstáculo.

¿El resultado? La invasión desastrosa de Rusia. Waterloo. El exilio.

En el mundo empresarial vemos esto constantemente. Emprendedores brillantes que construyen empresas increíbles y después las destruyen porque su ilusión de control los lleva a apostar demasiado grande.

Cómo Diferenciar Control Real de Ilusión

Control real tiene estas características:

  • Puedes replicar los resultados consistentemente
  • Entiendes las variables específicas que influyen en el resultado
  • Cuando cambias una variable, puedes predecir el cambio en el resultado
  • Otros pueden seguir tu proceso y obtener resultados similares

Ilusión de control se manifiesta así:

  • Atribuyes el éxito principalmente a tu brillantez personal
  • No puedes explicar específicamente por qué algo funcionó
  • Subestimas la influencia de factores externos y del azar
  • Crees que puedes aplicar la misma "magia" a situaciones completamente diferentes

La Droga Más Peligrosa del Mundo: La Adicción al Poder

Resulta que el poder activa exactamente los mismos circuitos cerebrales que la cocaína. Y puede ser igual de destructivo.

El 18 de noviembre de 2008, mientras Estados Unidos se desplomaba en la peor crisis financiera desde la Gran Depresión, mientras millones de personas perdían sus empleos, sus casas, sus ahorros de toda la vida, los CEOs de las tres compañías automotrices más grandes de Estados Unidos volaron a Washington DC en jets privados separados para pedirle al gobierno un rescate de 25 mil millones de dólares.

Rick Wagoner de General Motors. Alan Mulally de Ford. Robert Nardelli de Chrysler.

Cada uno en su propio jet privado. Costando aproximadamente $20,000 por viaje. Para pedirle dinero al gobierno porque sus empresas estaban quebradas.

¿Estaban completamente desconectados de la realidad? ¿Eran sociópatas sin empatía? ¿O algo había alterado fundamentalmente su capacidad de juicio?

La respuesta, según Robertson, es neurobiológica. Sus cerebros habían sido literalmente alterados por años de poder intenso.

Cómo Funciona la Adicción al Poder

Todo empieza con la dopamina. Cuando experimentas poder —cuando tomas una decisión y las cosas suceden, cuando la gente obedece tus órdenes, cuando controlas recursos importantes— tu cerebro libera dopamina.

La dopamina es el neurotransmisor del deseo. Es lo que te hace querer más de lo que sea que acabas de experimentar. Es el químico común entre todas las adicciones conocidas.

Cocaína, juego, sexo, poder... Todos activan el mismo sistema neurológico.

Pero el poder tiene una ventaja perversa sobre otras drogas: es socialmente aceptable. Es admirado. Es buscado.

Señales de Alerta Temprana

  • Sientes ansiedad cuando no eres el centro de decisiones importantes
  • Te irrita cuando otros cuestionan tu autoridad, incluso constructivamente
  • Encuentras excusas para estar presente en reuniones donde realmente no necesitas estar
  • Sientes que solo tú realmente entiendes la visión de la empresa
  • Delegar se siente como perder control, no como ganar eficiencia
  • Celebras más tus decisiones que los resultados del equipo
  • Cuando no tienes control sobre algo, te sientes inquieto o insatisfecho

Los Inhibidores Conductuales: El Secreto de Churchill vs Hitler

La diferencia entre los líderes que construyen legados duraderos y los que se estrellan espectacularmente no es inteligencia, ni carisma, ni visión estratégica.

Es algo que los psicólogos llaman "inhibidores conductuales". Básicamente, las voces internas que te dicen "no hagas esto" o "considera las consecuencias".

Churchill, a pesar de su ego considerable y su amor por el poder, tenía sistemas internos y externos que lo moderaban. Consultaba constantemente con expertos. Cambiaba de opinión cuando recibía nueva información. Se cuestionaba a sí mismo.

Hitler, progresivamente, fue eliminando todas las voces que contradecían sus impulsos. Rodeándose solo de personas que amplificaban sus ideas. Hasta que finalmente no quedó ningún freno entre su impulso y su acción.

Cómo Mantener Tus Inhibidores Conductuales Intactos

1. Arquitectura de Disenso

Los líderes excepcionales construyen sistemáticamente desacuerdo en su proceso de toma de decisiones.

Jeff Bezos tenía la regla de que en las reuniones importantes siempre debía haber alguien jugando "abogado del diablo". No por negatividad, sino por rigor intelectual.

Ray Dalio de Bridgewater creó una cultura donde era obligatorio desafiar las ideas del jefe, donde el desacuerdo se consideraba una competencia central.

2. Diversidad Cognitiva

Los líderes que mantienen perspectiva se rodean intencionalmente de personas que piensan diferente.

Si eres naturalmente optimista y visionario, necesitas al menos una persona analítica y cautelosa en tu círculo cercano. Si eres orientado al detalle, necesitas alguien que piense en el panorama general.

3. Métricas de Humildad

Los grandes líderes miden específicamente su capacidad de cambiar de opinión y admitir errores.

Reid Hoffman, fundador de LinkedIn, llevaba un registro personal de cuántas veces por mes cambiaba una opinión importante basado en nueva evidencia. Si pasaba mucho tiempo sin cambiar de opinión, se preocupaba de que se estaba volviendo dogmático.

4. Sistemas de Alerta Temprana

Establece "canarios en la mina de carbón". Indicadores específicos que te avisan cuando estás perdiendo perspectiva:

  • Si pasas más de X días sin que alguien te contradiga en algo importante
  • Si empiezas a usar palabras como "obviamente" o "claramente" con frecuencia
  • Si dejas de hacer preguntas en reuniones y solo das respuestas
  • Si tu equipo deja de traerte problemas o malas noticias
  • Si empiezas a sentir irritación cuando otros no "entienden" tu visión inmediatamente

Los 6 Errores Fatales Que Destruyen Carreras

Error 1: El Síndrome de Atribución Egocéntrica

Cuando tienes éxito, tu cerebro naturalmente quiere atribuirlo a tus cualidades personales. Cuando fallas, quiere atribuirlo a factores externos.

Esto te impide aprender tanto de tus éxitos como de tus fracasos.

Error 2: El Efecto Spotlight Invertido

Cuando estás en una posición de poder, sobreestimas cuánto otros están prestando atención a tus acciones y subestimas cuánto están prestando atención a sus propios intereses.

Error 3: La Trampa de la Complejidad Creciente

Cuando tienes éxito con algo, tu cerebro en modo ganador quiere mejorarlo, expandirlo, hacerlo más sofisticado. Pero frecuentemente, el éxito vino de la simplicidad.

Error 4: El Síndrome del Midas Inverso

Empiezas a creer que puedes aplicar tu "magia" a industrias, problemas o situaciones completamente diferentes. Michael Jordan era el mejor jugador de baloncesto del mundo. Pero fue terrible jugando béisbol.

Error 5: La Ceguera del Éxito

Cuando tienes una racha ganadora, tu cerebro literalmente filtra información que contradice tu narrativa de éxito. Dejas de ver señales de alerta temprana.

Error 6: La Adicción a la Velocidad

El efecto ganador puede hacerte adicto a la velocidad de toma de decisiones. Pero algunas decisiones necesitan deliberación. La velocidad se convierte en impulsividad.

Lo Que Esto Significa Para Tu Negocio

Si lideras un equipo o empresa, esto es crucial:

El éxito no es un accidente. Es el resultado de entender cómo funciona realmente el cerebro humano y usar ese conocimiento conscientemente para crear la realidad que deseas.

Puedes usar estos principios para salir de rachas de fracasos. Para recuperarte de contratiempos devastadores. Para construir negocios más sólidos. Para convertirte en el tipo de líder que otros quieren seguir.

Pero también puedes usarlos de manera destructiva. Para alimentar tu ego. Para justificar decisiones cuestionables. Para desconectarte de la realidad.

La diferencia está en tu intención. En tu nivel de consciencia. En tu compromiso a crecer como ser humano mientras creces profesionalmente.

Tu Reto Para Las Próximas 72 Horas

En las próximas 72 horas, quiero que hagas tres cosas específicas:

Primero: Identifica una victoria pequeña pero genuina que puedes lograr esta semana. Algo que active tu efecto ganador y te dé impulso biológico.

Segundo: Encuentra una persona que pueda cuestionar constructivamente una decisión importante que estás considerando. Alguien que tenga permiso de decirte verdades incómodas.

Tercero: Haz una auditoría honesta de tu P-Power vs S-Power. ¿Estás buscando poder para alimentar tu ego, o para impactar positivamente a otros? ¿Cómo puedes balancear mejor estos dos impulsos?

Porque el efecto ganador no es solo un concepto fascinante. Es una herramienta de transformación personal.

Y ese es, siempre, el lema de este programa: pasar a la acción.

Puntos Clave Para Recordar

✅ El efecto ganador es real y poderoso: cada victoria aumenta biológicamente tus probabilidades de la siguiente victoria a través de testosterona y dopamina.

✅ Tu cerebro en modo ganador funciona diferente: mejor memoria de trabajo, más claridad estratégica, mayor tolerancia al riesgo, pero también menos empatía y más filtros de información.

✅ Hay dos tipos de poder fundamentalmente diferentes: P-Power (personal/ego) vs S-Power (social/altruista), y el balance determina si el éxito te construye o te destruye.

✅ El control real vs la ilusión de control determina tu supervivencia: los ganadores sostenibles saben qué pueden controlar y qué no.

✅ El poder puede ser literalmente adictivo: activa los mismos circuitos cerebrales que las drogas y requiere sistemas de prevención y recuperación.

✅ Los grandes líderes mantienen inhibidores conductuales: sistemas y personas que los cuestionan, los moderan, y los mantienen conectados a la realidad.

✅ Hay errores predecibles que destruyen carreras: atribución egocéntrica, efecto spotlight invertido, trampa de complejidad, síndrome de Midas inverso, ceguera del éxito, y adicción a la velocidad.

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