Portada del episodio Llevo tiempo siguiéndote: la señal de que tu marca funciona
Tu Marca Personal

Duración 25 min

Llevo tiempo siguiéndote: la señal de que tu marca funciona

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Estás en una llamada con alguien que te quiere contratar. Antes de que empieces con el rollo de «te cuento lo que hago», la otra persona te suelta, sin darle importancia: «no hace falta que me expliques nada, llevo tiempo siguiéndote». Por fuera dices «ah, qué bien, gracias» y sigues tranquilo. Por dentro se te salta un latido.

01 — El coche que rueda solo

El punto donde dejas de empujar

Al principio construir tu marca es empujar un coche cuesta arriba. Estás solo, sudando, y con suerte avanza un centímetro por cada empujón. Si tú no empujas, el coche no se mueve: todo depende de tu esfuerzo. Pero llega un día, sin campanas ni carteles que lo anuncien, en que llegas a lo alto de la cuesta. El coche agarra cierta inercia y empieza a rodar sin que tú lo empujes.

Ese es el momento en que tu reputación empieza a moverse sola. Te escribe alguien que no sabes de dónde salió, te recomienda una persona que ni conoces, te llega un cliente de parte de otro cliente que ni recordabas haber impresionado. Nada de eso lo provocaste hoy: sale del empuje acumulado de los meses en los que trabajabas en silencio, dudando, mientras pensabas que nada de esto servía para nada. Ironías de la vida: te estaba funcionando justo cuando más seguro estabas de que no funcionaba.

02 — Las señales que avisan

El coche no llega a lo alto de golpe

Antes de que alguien te diga la frase completa hay señales que casi nadie sabe leer. La gente empieza a repetirte tus propias palabras, un concepto que solo tú explicas así, en sitios donde tú ni has pisado. Te escriben los «silenciosos»: gente que te lee desde hace un año y nunca dio a un me gusta, y que un día te manda una parrafada por privado. Por cada uno que escribe hay veinte leyéndote en silencio. Y empiezan a presentarte como algo: «este es Luis, el que sabe de tal cosa», sin que tú se lo hayas pedido a nadie.

La señal más clara llega cuando alguien te dice que llevaba tiempo dándole vueltas a hablar contigo. Esa persona te tenía fichado sin que tú supieras que existía. Y con ella cambia el juego entero: pasas de mendigar atención a administrar demanda, de buscar clientes a elegir clientes, de rogar a seleccionar. Cambia también tu relación con el miedo: cuando dependes de cada venta para llegar a fin de mes, el miedo te hace bajar precios y aguantar a quien no deberías. Cuando el coche rueda solo, ese miedo afloja.

Lo que vas a hacer hoy

No hace falta esperar a que llegue la frase para saber si tu marca personal ya está rodando sola. Rebusca en tus mensajes, comentarios y DMs una señal de que el coche ya se mueve, y si todavía no la encuentras, ponte a producir la próxima.

  • Rebusca una señal: revisa tus DMs, comentarios y correos y busca a alguien que repitiera tus palabras, rompiera su silencio o te presentara como referente.
  • Guárdala: haz una captura de pantalla y guárdala en una carpeta para abrirla los días en que pienses que nada de esto sirve para nada.
  • Si no encuentras ninguna: identifica un contenido que puedas publicar esta semana que sea más tuyo, más reconocible, con más sello propio.

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Luis Ramos
Luis Ramos Mentor de profesionales y emprendedores

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