Portada del episodio El gracias potente: la fórmula de tres pisos
Pasa a la Acción

Duración 12 min

El gracias potente: la fórmula de tres pisos

Le dices gracias a alguien que se ha dejado la piel por ti y notas que la frase se queda corta. Lo haces con educación, hasta con cariño, pero esa persona guarda dentro un hueco que tu gracias de dos palabras no llena — y unos meses después se va de tu equipo sin hacer ruido, sin que tú entiendas bien por qué.

Un gracias educado sigue siendo una transacción

Cuando alguien te saca de un apuro real —se queda un fin de semana, cancela un plan, te presenta al cliente que te cambia el año— y tú respondes con un «muchas gracias, de verdad, te lo agradezco un montón», cierras la cuenta pero no tocas nada. Es correcto, es educado, y es exactamente lo que hace todo el mundo. El problema es que esa persona no necesitaba cortesía: necesitaba que alguien viera lo que le costó hacerlo. Cuando eso no pasa, el hueco que todos arrastramos dentro no se cierra — se abre un poco más, y nadie te lo va a decir a la cara.

Los tres pisos que sí llenan ese hueco

Hay una manera de agradecer que cambia la conversación y solo cuesta unos segundos más. Primer piso: nombra la cosa exacta, nunca «gracias por todo» — di «gracias por llevar la cuenta de Martínez mientras yo estaba fuera». Segundo piso, el que casi nadie alcanza: reconoce lo que le costó — «sé que tenías las entradas del partido de tu hijo y las cambiaste por esto». Para llegar aquí tienes que haberte enterado de algo, y eso ya demuestra que estabas mirando de verdad. Tercer piso: dile la diferencia que significó para ti, no para la empresa — «gracias a eso pude estar en el hospital sin tener la cabeza en el trabajo». Son quince segundos más que un gracias normal, pero mientras el gracias corto deja a la persona sola con su esfuerzo, este hace que alguien lo haya visto entero.

Tu decisión de hoy: escribe tres nombres —quien más te ayudó este mes, este año y en tu vida— y mándale hoy mismo al primero el mensaje de los tres pisos; si te atascas en el segundo piso, pregúntale directamente qué le costó. Es de las pocas cosas de este podcast que se hacen en diez minutos, y si es alguien de tu equipo, dale las gracias delante de todos: así también enseñas a tu empresa cómo se agradecen las cosas aquí.

Dale al play — en el episodio Luis Ramos añade también la estructura de cuatro piezas para cuando lo que toca no es agradecer, sino pedir perdón de verdad.

¿Te sirvió este contenido? Marca Libros para Emprendedores como fuente preferida en Google y verás más contenido nuestro en tus búsquedas.

Para profesionales independientes

¿Tu servicio depende demasiado de ti?

En una Mentoría 1:1 diseñamos tu sistema: qué vendes, cómo lo entregas y a qué precio. Sales con un plan de acción concreto para que tu negocio no se rompa sin ti. Empieza con una Sesión de Diagnóstico gratuita de 20 minutos.

Luis Ramos
Luis Ramos Mentor de profesionales y emprendedores

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *