
Cómo anunciarte en internet, con Joan Boluda
Hay dos grandes plataformas de publicidad online, y confundirlas —o elegir una cuando necesitas la otra— es tirar dinero. Joan Boluda, referente del marketing digital en español, explica cuándo usar Google Ads, cuándo usar Facebook Ads, y por qué son complementarias.
Google Ads: llega a quien ya te está buscando
Google Ads funciona por palabras clave. Cuando alguien escribe algo en Google, antes de los resultados orgánicos aparecen los anuncios de quienes han pujado por esa búsqueda. La diferencia crucial es que esta persona ya está buscando activamente lo que ofreces: está en su ciclo de compra. Por eso la conversión es más fácil.
El error más común es pensar que sabes cómo te busca tu cliente. Joan pone el ejemplo del cirujano maxilofacial que esperaba búsquedas técnicas —«rinoplastia», «cirugía maxilofacial»— cuando su cliente en realidad buscaba «arreglarse la nariz». Antes de invertir, usa Google Keyword Planner y Google Trends (ambos gratuitos) para verificar la intención de búsqueda real. Una buena selección de palabras clave es lo que hace que una campaña funcione o fracase.
Facebook Ads: llega a quien aún no sabe que te necesita
Facebook Ads no funciona por búsqueda: funciona por segmentación. Tú decides a quién mostrar tu anuncio en función de sus intereses, comportamientos y localización. La persona que lo ve no te está buscando; tiene el perfil que tú has definido. Esto es útil cuando tu producto es nuevo o poco conocido y nadie lo busca todavía.
La analogía que usa Joan es clara: imagina un anuncio en un periódico generalista, el mismo para todos los lectores. Ahora imagina que ese anuncio pudiera transformarse y mostrar a cada lector exactamente lo que le interesa. Eso es Facebook Ads. No es magia; es segmentación.
Con Facebook, la aproximación tiene que ser más suave: como el público no te está buscando, el anuncio no puede pedir la compra directamente. Tiene que aportar algo —un contenido, una reflexión, una demostración— y llevar al usuario a que te conozca. La publicidad bien segmentada es información. Si llegas a alguien con algo que realmente le interesa, no es interrupción: es valor.
La diferencia con los medios tradicionales es también el control: en Google y Facebook puedes empezar con poco, medir en tiempo real y parar si no funciona. En prensa, cuando el anuncio está publicado, el dinero ya está gastado. Esa flexibilidad hace que una mejor empresa pueda competir en publicidad con cualquier presupuesto.
Tu decisión de hoy: identifica si tu situación es de demanda activa (la gente ya busca lo que ofreces) o de demanda pasiva (tu producto es nuevo o poco conocido). Eso determina por cuál de las dos empiezas.
Dale al play — en la conversación, Joan entra en detalle en cómo elegir palabras clave, cómo segmentar en Facebook y cómo ajustar el presupuesto para que la inversión tenga sentido desde el primer día.
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