
3 estrategias para encontrar trabajo, con Leo Piccioli
Mandas currículos y no pasa nada. El reflejo habitual es enviar más, al mismo sitio, de la misma manera. Antes de hacer eso, vale la pena escuchar a alguien que lleva años al otro lado de la mesa: Leo Piccioli ha entrevistado a más de 400 personas en su carrera y trae tres estrategias que la mayoría nunca aplica.
El primer tercio lo es todo
Cuando alguien de recursos humanos abre tu PDF en el ordenador, ve el primer tercio de la primera hoja. Eso es lo que decide si sigue leyendo. No el historial completo, no las referencias: ese primer trozo de pantalla. Si está ocupado por datos personales genéricos, no hay nada que llame la atención y el reclutador cierra el archivo. La pregunta concreta que tienes que hacerte al revisar tu CV es: ¿hay algo en este espacio que haga que alguien quiera saber más? Un logro concreto, una visión, algo que diferencie. Y lo contrario: elimina cualquier dato que pueda generar fricción antes de que lleguen a leer lo importante.
Levántate de la silla y ve a relacionarte
Para Leo, el CV es el problema menor. Lo que realmente abre puertas hoy es el networking: tres o cuatro conversaciones con personas de tu sector valen más que doscientos correos enviados. Pero hay una distinción fundamental: no se trata de pedir trabajo. Se trata de conectar, de mostrarte interesado en lo que hacen los demás, de ofrecer valor. Lo dice sin rodeos: «el trabajo no se da, se gana». Eso cambia el tono de cada conversación. Retoma contacto con compañeros de universidad o de trabajos anteriores, ve a eventos del sector, ofrécete a participar en organizaciones que te interesan. La diferencia de actitud se nota.
Fórmate para el trabajo de dentro de dos años
La tercera estrategia es la que más retorno da a largo plazo. El mercado laboral cambia tan rápido que las empresas ya no buscan solo a la persona que necesitan hoy: buscan a la persona que van a necesitar en dos años. La tarea es proyectar tu perfil. Piensa en el rol que tienes o en el que quieres conseguir y pregúntate: ¿qué herramientas, qué conocimientos, qué competencias va a demandar ese puesto en dos años? Empieza a desarrollarlas ahora, aunque todavía no sean obligatorias. Cuando esas necesidades lleguen al mercado, tú ya estarás preparado. Eso es lo que diferencia a quien siempre tiene opciones de quien siempre dice que el mercado está mal.
Las tres estrategias apuntan en la misma dirección: parar de hacer más de lo que no funciona y empezar a hacer lo que sí funciona. Un currículum mejor no lo soluciona. El networking y la formación anticipada sí pueden hacerlo. Esa es la diferencia entre una búsqueda reactiva y el camino hacia una mejor empresa —o un mejor puesto dentro de ella.
Tu decisión de hoy: elige una de las tres estrategias que todavía no estás aplicando. Si es el CV, abre el tuyo ahora mismo y revisa qué hay en el primer tercio. Si es el networking, escribe los nombres de tres personas de tu sector con las que llevas tiempo sin hablar. Si es la formación, anota dos habilidades que vas a necesitar en dos años y busca cómo empezar a desarrollarlas esta semana.
Dale al play — Leo Piccioli baja al detalle cada una de las tres estrategias y explica por qué el currículum es el último problema que deberías estar resolviendo.
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