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Duración 9 min

Cómo Solucionar Problemas Complejos

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Te has quedado atascado en un problema y tu instinto es no levantarte de la silla hasta resolverlo. Pues ese es justo el error. Hoy te traigo el truco para desbloquearte: dejar de pensar a propósito.

01 — Dos marchas, no una

Tu cabeza tiene un modo que casi nunca usas

La idea viene de Una Mente para los Números, de Bárbara Oakley, y es de esas que ordenan algo que ya hacías a ciegas. Tu cerebro trabaja en dos modos. El enfocado, que es como estudiamos todos: atención clavada en el problema, procesando el detalle. Y el difuso, que se enciende cuando te relajas y dejas a la mente vagar sin rumbo. Ahí el subconsciente sigue trabajando por su cuenta y conecta cosas que de frente no veías.

Y aquí está el matiz que cambia todo. La intuición popular dice que pensar más fuerte y más rato resuelve el problema. Mentira. Dejarte los codos en modo enfocado, dale que te pego, no te lleva al aprendizaje profundo ni a la solución creativa. Fíjate que esto no es nuevo: De Bono lo llamó pensamiento lateral y vertical, Kahneman lo llamó sistema 1 y sistema 2. Distintos nombres, la misma verdad cruzada por varios autores. Lo que de verdad mueve la aguja es saltar de un modo a otro.

02 — Bloqueo = señal de levantarte

El paseo no es pausa, es parte del trabajo

Lo que la mayoría hace mal es tratar el bloqueo como falta de fuerza de voluntad. No lo es. El bloqueo es la señal de que toca cambiar de marcha. Cuando estés atascado, levántate. Sal a caminar, friega los platos, pon una lavadora, algo mecánico y un poco aburrido que tenga componente físico. Dos cosas pasan a la vez: activas el modo difuso y, al mover el cuerpo, sueltas una química que te hace pensar mejor. Doblemente efectivo.

Y no es positivismo de levantarse y ya. Es soltar el problema para que tu mente lo siga masticando por detrás. Yo lo hago siempre: después de preparar una clase larga me pongo a ordenar la casa, y es ahí, fregando, cuando aparecen las conexiones que sentado no salían. El descanso entra igual: mientras duermes, tu mente filtra el ruido y se queda con lo que importa. Por eso lo de consultarlo con la almohada no es un dicho, es neurología.

Lo que vas a hacer hoy

Coge ese problema que llevas días sin resolver y, en vez de apretar más, dale aire de forma deliberada.

  • Trata el bloqueo como un aviso: en cuanto notes que llevas un buen rato sin avanzar, no insistas. Levántate y haz algo físico y rutinario (un paseo, los platos). Dejas que el modo difuso entre a trabajar.
  • Ve y vuelve, no una vez: esto no funciona con un paseo suelto. Enfócate, atáscate, desconecta, regresa. Modo enfocado, modo difuso, una y otra vez sobre el mismo problema.
  • Consúltalo con la almohada de verdad: si la cosa es gorda, déjala dormir. Vuelve a ella al día siguiente y mira qué ha filtrado tu cabeza mientras descansabas.

Pasa a la Acción.

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Luis Ramos
Luis Ramos Mentor de profesionales y emprendedores

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