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Duración 11 min

Cómo Tener Ideas Originales

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Tienes una idea en la cabeza dando vueltas y la proteges como a un hijo. Ahí está el problema: estás enamorado de ella y no la puedes juzgar. Hoy te llevo dos cosas de Originales para generar mejores ideas y, sobre todo, saber cuáles valen.

01 — El músculo de las ideas

No busques la idea buena: genera volumen

Lo que casi nadie hace, y es lo primero que me llevo, es entender que la creatividad no va de tener la idea brillante. Va de cantidad. Mozart, Picasso, Edison no se quedaron con dos ideas para pulirlas hasta la perfección; generaron miles, y dentro de esos miles aparecieron las que hoy admiramos. Cuantas más generas, más sube la probabilidad de que haya un diamante en bruto en el montón.

Y aquí entra un ejercicio que tomo prestado de James Altucher (en Choose Yourself lo cuenta bien): cada día, sientas como te lavas los dientes, una hoja, numeras del 1 al 10 y exprimes diez ideas de negocio. El primer día te cuesta horrores. El segundo, menos. Lo que pasa es que eso es un músculo, igual que vas al gimnasio, y se entrena a base de repetir. Diez ideas al día, todos los días. No para que las diez sean buenas, sino para que el músculo no se atrofie.

02 — Tú no juzgas tus ideas

Eres un juez pésimo de lo tuyo

Aquí está el matiz que de verdad paga, y es lo segundo que me llevo. Tú no puedes saber si tu idea es buena, porque estás enamorado de ella. Buscas el sesgo de confirmación: solo ves en el mundo lo que te da la razón. Por eso la idea no se valida sola en tu cabeza, se valida fuera. Con dos filtros: colegas que tengan criterio en ese campo (pero que no sean los autores de la idea, para que no la defiendan) y posibles clientes a los que esa idea, ya terminada, les serviría.

Y ojo, que esto no es matemática, es una ciencia con sus fallos. Mira el caso de Harry Potter: rechazado decenas de veces por ser demasiado largo para un libro infantil. Eso es análisis por analogía, cuando el evaluador no juzga tu idea sino que la compara con éxitos pasados. Por eso un solo «no» no te hunde: Rowling fue de editorial en editorial hasta dar con quien sí lo vio. El criterio aquí es saber distinguir el feedback que afina tu idea del que solo la mide contra el ayer.

Lo que vas a hacer hoy

No te quedes con esa idea única dando vueltas en la cabeza. Conviértela en un hábito y luego sácala a la calle.

  • Diez ideas, hoy: coge una hoja, numera del 1 al 10 y genera diez ideas de negocio. Mañana otras diez. Es entrenar el músculo, no acertar a la primera.
  • Saca tu idea de tu cabeza: elige la que más te llama y enséñasela a dos o tres personas con criterio en ese campo que no tengan nada que ganar con ella. Que la puntúen ellos, no tú.
  • Pásala por un cliente real: cuéntasela a alguien a quien le serviría ya hecha y mira si la entiende. Si no encaja, o le falta cocción o no era.

Pasa a la Acción.

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Luis Ramos
Luis Ramos Mentor de profesionales y emprendedores

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