Aprender a Pensar en Grande, con Raimón Samsó
Haces mucho y piensas poco. Raimón Samsó propone el hábito que lo corrige: una hora a la semana, a solas, para decidir hacia dónde van tu negocio y tu vida.
Haces mucho y piensas poco. Raimón Samsó propone el hábito que lo corrige: una hora a la semana, a solas, para decidir hacia dónde van tu negocio y tu vida.
Nadie llega solo a ningún sitio. Devolver la ayuda que tú has recibido no tiene que ser grande: una persona, una acción concreta, antes del lunes.
Tu cliente no compra tu servicio: compra la versión de sí mismo que quiere llegar a ser. Deja de vender el taladro y empieza a pintar el destino.
Visuales, auditivos, kinestésicos: tres formas de procesar la información. Si comunicas solo en tu canal, dos tercios de tu audiencia no te está entendiendo.
El crecimiento más barato no está en cazar clientes nuevos, sino en los que ya te compraron. Te enseño a convertir tu cartera en tu mejor canal de ventas.
Estás en una reunión, ves venir el problema (el plazo no se va a cumplir, el cliente se va a enfadar) y abres la boca para avisar. Pero te sale un «igual habría que mirarlo, ¿no?». Todos asienten y la idea sigue para adelante. Tres semanas después pasa justo lo que veías venir, y piensas:…
¿Tu relación es sana o lleva años deteriorándose sin que lo nombres? Chava Gutiérrez trae las 6 señales científicas para saberlo a tiempo.
Un cliente te pide presupuesto para un proyecto de los gordos y la respuesta tiene que ser hoy: si esperas, se va con otro. No sabes las horas, ni si tu equipo lo absorbe, ni si el precio es el correcto. Y te quedas paralizado, que es la peor decisión de todas. Tener toda la…
Son las 6 de la mañana y ya estás delante del ordenador. A las 7 de la tarde has trabajado 12 horas y no has tocado ni un punto de tu lista: un cliente que te escribe algo delegable, un borrador que rehaces entero, una tarea que sigues haciendo a mano «porque tardo menos que…
Un cliente te pide una propuesta con tres opciones, para el jueves, con presupuesto por horas y referencias. Dices «perfecto, te lo tengo todo» y te pasas ocho horas ejecutando punto por punto. Acabas de dejar que el cliente dirija la reunión, defina los entregables y controle el proceso. Eso no es trabajar con un…