Portada del episodio El Hombre Más Rico de Babilonia
Libros para Emprendedores

Resumen de libro

El Hombre Más Rico de Babilonia

de George Clason

Duración58 min
Año publicación1926
Escuchar el episodio

El libro de finanzas más antiguo que he traído por aquí tiene casi cien años y está ambientado en la antigua Babilonia. Y lo más incómodo no es lo viejo que es: es que sus reglas son tan simples y tan conocidas que, si todavía no tienes el dinero controlado, no es por mala suerte. Es porque no haces lo que ya sabes.

01 — Antes de las reglas

El dinero no es el fin, es la llave de la libertad

Empecemos por lo que más me importa, porque si no lo entiendes, lo demás suena a codicia. Aquí no estamos hablando de acumular dinero por acumular. El dinero, bien entendido, es un medio, no un fin. ¿Un medio para qué? Para comprar tu libertad. Para poder dedicarte a lo que te llena, para no depender de un jefe, para tener el impacto que quieres tener en el mundo. El que ve el dinero como un fin se vuelve un avaro triste. El que lo ve como una herramienta de libertad, lo usa bien.

Y el libro empieza desmontando la excusa favorita de todos: la suerte. «Es que yo no he tenido suerte con el dinero». Mira, dejar tu situación financiera en manos de la suerte es como comprar un billete de lotería y rezar. No funciona, salvo para uno entre mil, y ese es la excepción, no el plan. La buena noticia es la contraria: si no es suerte, es ley. Hay unas reglas, y si las sigues, funcionan. Eso significa que está en tu mano, no en la de los dioses.

02 — La regla que lo aguanta todo

Págate primero a ti mismo

Si de las parábolas de Babilonia te llevas una sola frase, que sea esta: una parte de todo lo que ganas es para ti. Suena obvio, ¿verdad? Pues casi nadie lo hace. La mayoría cobra cien y se gasta cien. Cobra el doble y se gasta el doble. Los gastos son elásticos: se estiran hasta tragarse justo lo que entra, ganes lo que ganes. Por eso hay gente que gana mucho y no tiene un duro ahorrado.

La regla de Arkad, el hombre más rico de Babilonia, es de una simpleza brutal: aparta al menos el diez por ciento de todo lo que ganas, y apártalo lo primero, antes de pagar ninguna factura. Págate a ti antes que a nadie. Y aquí está la clave que casi nadie ve: si te acostumbras a vivir con el noventa por ciento, en dos meses ni lo notas. Tu nivel de vida se ajusta solo. El sacrificio que tanto miedo da, en realidad, es invisible. Lo difícil no es vivir con menos; es decidir empezar.

Y ese diez por ciento no se mete debajo del colchón. Cada moneda que ahorras, dice el libro, es un esclavo que trabaja para ti. Tienes que ponerla a generar intereses, y reinvertir esos intereses, para que entre en juego la magia del interés compuesto, eso que parece que no crece, que no crece, hasta que de repente el riachuelo se convierte en un Amazonas. Te lo conté en el episodio del efecto compuesto, y aquí está, contado en cuneiforme hace cuatro mil años.

03 — Lo que de verdad te llevas

La diosa fortuna sonríe al que actúa

Hay un capítulo que parece escrito para este podcast. Dice que la diosa fortuna sonríe a los hombres de acción. Es decir, esa suerte que todos esperamos no le cae al que se queda mirando: le cae al que se mueve, al que aprovecha las oportunidades que se le ponen delante en vez de quedarse luego lamentando lo que pudo hacer. Tú construyes tu propia suerte. Compras más números para esa lotería, si quieres verlo así, cada vez que pasas a la acción.

Y ese es, para mí, el verdadero valor del libro, porque no te voy a engañar: información nueva, cero. Si ya lees de finanzas, todo esto te lo sabes. La gracia no es lo que dice, es que lo dice en forma de historias que se te quedan, y que te recuerda lo evidente con la fuerza suficiente para que por fin lo hagas. Para salir de deudas incluso te da el método más sencillo del mundo: del cien que ganas, diez para ahorrar e invertir, setenta para vivir y veinte para ir matando deudas. Punto. No hay truco. Solo hay que empezar. Y empezar, otra vez, es lo único difícil.

Lo que vas a hacer hoy

No te pido que te leas un tratado de inversión. Te pido la regla más vieja del mundo.

  • Aparta tu diez por ciento: de tu próximo ingreso, separa el diez por ciento antes de pagar nada más. A una cuenta aparte. Págate a ti primero.
  • Ponlo a trabajar: no lo dejes muerto en una cuenta corriente. Decide dónde lo vas a invertir para que genere algo, por poco que sea, y reinviértelo.
  • Si tienes deudas, aplica el 70-20-10: setenta para vivir, veinte para ir reduciendo deuda, diez para ahorrar. Empieza este mes, no el que viene.

Pasa a la Acción.

Newsletter diaria

Pasa a la Acción.

Cada día (de lunes a viernes) te envío una idea aplicable para tu negocio o tu marca: una decisión, un patrón, un sesgo que evitar. Lectura de 3 minutos, sin spam, cancela cuando quieras.

Newsletter Pasa a la Acción
Luis Ramos
Luis Ramos Mentor de profesionales y emprendedores

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *