¿Deberías decirle a tu jefe que se equivoca?
Tu jefe presenta el proyecto en la reunión del lunes y tú lo ves clarísimo: el plazo es imposible, el enfoque tiene un agujero. Miras alrededor y todos asienten. Y tienes dos opciones: callarte y, cuando fracase en tres meses, decir «yo ya lo sabía», o abrir la boca. Callarte es una decisión, y callarte…