Portada del episodio Tú y yo tenemos el mismo enemigo
Tu Marca Personal

Duración 26 min

Tú y yo tenemos el mismo enemigo

Escuchar el episodio

Hay días que me siento a grabar y justo en el momento de darle al botón aparece una vocecilla. Oye, este tema a lo mejor deberías documentarte un poco más. Hoy no estás fino de la voz, mejor grábalo mañana. Este episodio igual no le interesa a nadie. Todas esas frases suenan sensatas, suenan a alguien que quiere que hagas las cosas bien. Pero son mentira. Porque esa vocecilla no quiere que hagas las cosas bien. Quiere que no las hagas.

01 — La Resistencia y sus disfraces

La fuerza invisible que se activa cuando más importa

Esa fuerza interna que llamamos La Resistencia no es pereza. La pereza es no querer hacer algo que no te apetece. La Resistencia es más retorcida: es no hacer algo que sí quieres hacer, algo que sabes que es importante, que te ilusiona en el fondo y que aun así vas posponiendo una y otra vez. Quieres lanzar ese podcast, mandar esa propuesta, grabar ese vídeo. Lo deseas de verdad. Pero no lo haces. Y fíjate: nunca aparece para las tonterías. Nadie siente una resistencia tremenda a quedarse mirando el teléfono horas. Se activa solo cuando vas a hacer algo que de verdad te importa, algo que podría exponerte y que podría hacerte crecer. Es como un radar que detecta exactamente lo que más te conviene hacer y se planta delante con los brazos cruzados.

Se disfraza de cuatro maneras y las reconocerás todas: «Necesito formarme más antes de empezar» — te pasas la vida calentando en la banda para no tener que jugar el partido, porque en el partido te pueden meter un gol. «Todavía no está perfecto» — el perfeccionismo es el disfraz más elegante: encima te hace sentir superior mientras no haces nada, es procrastinar pero con muy buen gusto. «Ahora no es el momento» — cuando acabe esta temporada, después del verano, en enero; el momento perfecto nunca llega porque no existe. «¿Y quién soy yo para hacer esto?» — el impostor que te sienta en el banquillo sin dejarte intentarlo. Cuatro disfraces, la misma cara detrás. Lo único que hace el enemigo es cambiar de ropa.

02 — La regla más importante

La resistencia como brújula

Cuanto más importante algo para tu crecimiento, más fuerte aparece La Resistencia. Es directamente proporcional a lo que esa acción podría cambiarte la vida. Lo que más miedo te da publicar suele ser justo lo que más te haría crecer. La propuesta que llevas semanas sin mandar, esa que te daría el cliente que puede cambiarte el año, esa es la que más se te resiste. Cuando yo decidí dejar mi trabajo en un banco internacional para dedicarme a esto, sentí una resistencia descomunal. Durante un tiempo lo interpreté como una señal de que no debía hacerlo. Luego entendí lo contrario: me daba tanto vértigo precisamente porque era lo más importante que yo podía hacer. El tamaño del miedo era la unidad de medida de lo que me estaba jugando.

Esto convierte al enemigo, sin querer, en tu mejor brújula. Pregúntate: ¿qué es lo que más estoy evitando? ¿Qué tarea me genera un nudo en el estómago solo de pensarla? Ahí está el camino. La diferencia entre quien construye y quien se queda siempre a punto de empezar no es el talento ni la confianza: el aficionado espera a tener ganas, el profesional se presenta a trabajar aunque no las tenga. El profesional no ha vencido a La Resistencia — sigue teniéndola, le sigue susurrando excusas cada mañana —, pero ha dejado de obedecerla. La inspiración no viene antes de la acción. Viene después, cuando ya llevas un ratito metido en faena.

Lo que vas a hacer hoy

No tienes que hacer cosas épicas. Tienes que dar un pasito hoy, otro mañana, otro pasado. Así es como se le gana a La Resistencia: día a día, engañándola para que no te vea venir.

  • Identifica al enemigo: Piensa en eso que llevas semanas o meses a punto de hacer y nunca haces. Escríbelo en un papel. Ponle nombre. Sácalo de la niebla.
  • Hazle una finta: Define la versión más pequeña posible de esa tarea — tan pequeña que sea casi ridícula — y hazla hoy mismo. Si llevas años queriendo escribir un libro, escribe un párrafo, solo uno.
  • Crea una rutina: Pon un hueco fijo en tu agenda para ese trabajo importante. Lo que ya está decidido no necesita negociarse cada día, y cada negociación es una oportunidad para que el enemigo te gane.

Pasa a la Acción.

Para profesionales que quieren ser referente

Construye una marca personal que te abra puertas.

REFERENTE es la mentoría 1:1 donde diseñamos tu posicionamiento, tu narrativa y tu plan de contenido. Sin teoría: trabajo aplicado durante 6 meses para que dejes de ser uno más en tu campo.

Luis Ramos
Luis Ramos Mentor de profesionales y emprendedores

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *