
Capitaliza las acciones de tu empresa, con Will Barreto
Cuando la empresa tiene el agua al cuello, el primer impulso es vender más. Pero si los procesos que tienes ahora consumen más de lo que producen, vender más solo amplifica el problema. La pregunta que hay que hacerse primero es otra: ¿cuánto te cuesta cada cosa que haces, y cuánto genera?
Los hábitos de empresa se heredan
Pensamos en los hábitos como algo personal, pero las empresas también los tienen, y son igual de difíciles de cambiar. Cuando formas a un empleado nuevo, normalmente le asignas a alguien para que le enseñe cómo se hacen las cosas. Esa persona le transmite exactamente los vicios que la empresa ya acumula. El recién llegado llega sin esos vicios y en cuestión de días los adopta todos.
El problema se multiplica en los procesos colectivos. Una reunión que dura una hora cuando podría cerrarse en diez minutos no le roba solo ese tiempo a quien la convoca: si asisten cinco personas, el coste real es cincuenta minutos por persona. Hay que medir el impacto en cada eslabón, no solo en el propio.
Will Barreto describe el caso de una agencia de autos con un CRM sofisticado que enrutaba cada contacto por varios pasos antes de asignarle un asesor. Cuando por fin ese asesor llamaba, descubría que el prospecto solo quería saber el precio de una revisión, no comprar un coche. «Si identificamos todos los eslabones que participan en cada proceso, podemos ver cuánto nos cuestan y cómo hacerlos más óptimos.»
Costo cero: que tu inversión se pague sola
La tarea propuesta va en dos pasos. Primero, enlista todas las actividades de tu empresa y, dentro de cada una, todas sus subactividades. Calcula cuánto tiempo, dinero y energía demanda cada eslabón. Luego pregúntate si ese proceso genera ingreso o solo gasto. El objetivo: reducir al menos un 20% los pasos de cada proceso, eliminando los que no aportan nada y unificando los que sí lo hacen.
El segundo paso es el concepto «costo cero»: toda inversión en la empresa tiene que buscar la manera de pagarse sola. Si tienes que comprar un camión de carga que solo usarás cuatro o cinco veces al mes, subarriéndalo el resto del tiempo a empresas del mismo sector. El camión resuelve tu necesidad y genera un ingreso adicional. Eso es una mejor empresa: donde cada recurso tiene su propio modelo de retorno.
Tu decisión de hoy: elige el proceso más lento o más costoso de tu empresa. Enumera cada uno de sus pasos. Y decide cuáles eliminas y cuáles fusionas para llegar al mismo resultado con menos fricción.
Dale al play — en la conversación, Will baja con ejemplos reales cómo aplicar el cálculo de rentabilidad a cada actividad de tu negocio.
Para profesionales independientes
¿Tu servicio depende demasiado de ti?
En una Mentoría 1:1 diseñamos tu sistema: qué vendes, cómo lo entregas y a qué precio. Sales con un plan de acción concreto para que tu negocio no se rompa sin ti. Empieza con una Sesión de Diagnóstico gratuita de 20 minutos.



