
Cómo gestionar las críticas (sin que te hundan)
Una crítica te puede arruinar el día… si la dejas. Aprender a gestionarlas no es aguantar el golpe: es separar a la persona del mensaje y decidir, con criterio, qué crítica merece tu atención y cuál te resbala.
¿Cómo gestionar la crítica de un desconocido?
Con una regla simple: si no le pedirías un consejo a esa persona, no te tomes en serio su crítica. Muchos trolls no critican tu trabajo; usan una válvula de escape para su propia frustración. Verlo así cambia la ira por empatía: te tocó a ti, en 30 minutos le tocará a otro. No va contigo.
¿Y cuándo la crítica viene de alguien que te importa?
Ahí toca separar a la persona del mensaje (como decía Anthony de Mello: examina lo que se dice, no quién lo dice). Tu madre, tu jefe o tu colega casi nunca te atacan: opinan desde su contexto para que te vaya bien. Pasos:
- Separa el mensaje de quién lo emite y analiza solo el mensaje.
- Busca la intención: casi siempre es construir, no derribar (crítica constructiva).
- Edúcales sobre tu contexto: explica tus variables (felicidad, calidad de vida) para acercar su mirada a la tuya.
En el episodio bajo cada caso —desconocidos, seres queridos y entorno laboral— al terreno, con ejemplos reales.
Dale al play antes de la próxima crítica que te toque.
Va de la mano de cómo desarrollar tu empatía. Más en re:INVÉNTATE.
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