Portada del episodio El Método Hacking Growth
Libros para Emprendedores

Resumen de libro

El Método Hacking Growth

de Sean Ellis y Morgan Brown

Duración75 min
Año publicación2017
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Tienes un negocio y quieres que crezca. Pero crecer no es empujar el elefante entre todos a ver si se mueve. Es otra cosa, más quirúrgica, casi de laboratorio. Y este libro te da el manual de ese laboratorio, escrito por los que inventaron la palabra.

01 — Crecer dejó de ser un misterio

El crecimiento no es suerte. Es un método.

Mira, la mayoría de la gente que tiene un negocio piensa en crecer como en algo borroso. «Quiero vender más.» Vale, ¿y cómo? Pues no se sabe, a ver si suena la flauta, a ver si este año entra más gente. Y esa niebla es justo el problema, porque lo que no se concreta no se puede mejorar.

Lo que hacen Sean Ellis y Morgan Brown (que no son dos teóricos, uno venía de dirigir el crecimiento del producto en Facebook y el otro lleva décadas ayudando a empresas de Silicon Valley) es romper esa niebla en piezas medibles. El Growth Hacking no va de un truco mágico. Va de tratar tu negocio como una serie de palancas, medir cada una y mover la que más impacto te da con el menor esfuerzo. Pequeños cambios, siempre guiados por datos.

Y aquí está la idea que de verdad me llevo. Si abrir tus correos lo hace un 38% de tu lista, no te preguntes «cómo vendo más». Pregúntate cómo subo ese 38 al 58. Es un problema mucho más pequeño, mucho más resoluble, y por el camino acabas vendiendo más sin haberte propuesto el monstruo de «vender más». Eso es hackear el crecimiento. No es genialidad. Es enfoque.

02 — Antes del truco, lo aburrido

El paso que casi todos quieren saltarse

Aquí viene lo que me parece más honesto del libro, y también donde más gente lo va a usar mal. Antes de hackear nada, los autores te frenan: ¿tiene tu producto un «momento guau»? ¿Hay clientes que lo necesitan de verdad, que lo echarían de menos si desapareciera mañana? Si no, no tienes nada que hacer crecer. Estarías acelerando un coche sin motor.

Y te dan una prueba muy concreta para saberlo. Pregunta a tus usuarios más leales qué echarían más en falta si tu producto dejara de existir. Si al menos un 40% no sabe responder con una característica clara, todavía no tienes ese momento guau. Punto. Vuelve atrás.

Lo que pasa es que esto es Lean Startup de toda la vida (un libro que Luis cita y que conecta directo con esto): valida que el problema existe, que la gente paga, antes de montar la maquinaria. El growth hacking que ves por ahí en Twitter se salta este paso y por eso fracasa. La gente quiere el truco viral, el vídeo del Dollar Shave Club que trajo 12.000 clientes en dos días, y se olvida de que ese vídeo no habría servido de nada con un producto que a nadie le importa.

03 — Para quién es y para quién no

Donde el libro brilla y donde se queda corto

Voy a ser claro contigo, porque criterio es también decir dónde cojea. Este libro está pensado para empresas con producto digital, con datos de usuario a mansalva, con churn que medir y embudos que mapear: Netflix, Facebook, plataformas de suscripción. Si tú tienes una consultoría, una tienda de barrio o vendes tu tiempo, una parte del libro te va a sonar a otro planeta.

Pero fíjate en lo que sí se rescata, porque es mucho. El esqueleto sirve para cualquiera. El ciclo de cuatro pasos (genera datos, lluvia de ideas, prioriza con el criterio ICE -impacto, confianza, facilidad-, ejecuta y repite) lo puede aplicar un equipo de tres personas con una hoja de cálculo. No hace falta ser Zara para mirar dónde se te cae la gente y arreglar ese escalón concreto.

Donde se queda corto es en el «cómo» para el negocio pequeño. Te da el marco, no la mano. Y a veces se enamora tanto del caso grande y brillante que el lector de a pie se siente fuera de la fiesta. Por eso mi lectura es: quédate con la mentalidad, no con la coreografía completa. La mentalidad de medir y mover palancas pequeñas vale oro. La estructura de equipo de cinco roles dedicados, para la mayoría, es ciencia ficción todavía.

Lo que vas a hacer hoy

No montes un equipo de growth ni reorganices la empresa. Eso vendrá. Empieza por lo único que de verdad puedes hacer esta semana sin pedirle permiso a nadie: elige una palanca y muévela.

  • Escribe tus tres métricas clave: esas tres cifras que mueven tu negocio (cuántos clientes nuevos al mes, cuántos se van, cuánto gasta cada uno). Si no las tienes a mano, ese ya es tu primer hallazgo.
  • Elige una y propón un cambio pequeño: no «vender más», sino «subir la apertura de mis correos del 38 al 50» cambiando el asunto o la hora de envío. Una hipótesis concreta, medible.
  • Pregunta a tus clientes leales: escríbele a cinco de tus mejores clientes y pregúntales qué echarían más en falta si desaparecieras. Ahí está tu momento guau, en sus palabras, no en tu cabeza.

Pasa a la Acción.

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Luis Ramos
Luis Ramos Mentor de profesionales y emprendedores

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